Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente este proyecto?

Es un sistema de seguridad en forma de vaso capaz de detectar la presencia de drogas en bebidas, pensado para proteger a las personas en entornos de ocio. Busca combinar prevención, tecnología y estilo, convirtiéndose en un complemento funcional y seguro.

El vaso incorpora una estructura giratoria integrada en su interior. Se trata de un mecanismo pasivo con ejes giratorios que se apoyan sobre un soporte, sin necesidad de motor ni componentes electrónicos. Su funcionamiento se activa únicamente mediante un sencillo movimiento de torsión del vaso.

En el interior, el sistema cuenta con un compartimento en forma de disco que aloja tiras reactivas. Al girar el mecanismo, una gota de la bebida cae a través de una cámara de goteo y se libera por un pequeño orificio, permitiendo que la bebida entre en contacto con la tira. Esta reacción permite detectar posibles sustancias asociadas a la sumisión química.

Una vez realizado el proceso, basta con extraer ligeramente la tira para comprobar visualmente el resultado, de forma rápida, discreta y segura.

El material del vaso es plástico duro, hecho con materiales se utilizables, ya que al utilizar ese tipo de materiales el vaso es mucho más asistente y tendrá más duración para un uso continuado. Tanto la base como la estructura giratoria se dan del mismo material (plástico). La cuerda que se vende para colgar el vaso es de tela. Y las luces son LED.

No. Uno de nuestros objetivos principales es la facilidad de uso. El sistema está diseñado para que cualquier persona, sin conocimientos técnicos ni experiencia previa, pueda utilizarlo de forma intuitiva. Se busca que el mecanismo sea discreto y práctico, de modo que la persona pueda centrar su atención en disfrutar de su entorno mientras tiene una capa adicional de seguridad.

Sí, el proyecto está pensado para funcionar con una amplia variedad de líquidos habituales en entornos de ocio, como refrescos, combinados o cócteles. La investigación se centra en garantizar que el sistema sea fiable bajo distintas condiciones, incluyendo la temperatura y composición de la bebida. Esto permite que la propuesta sea versátil y útil en diferentes contextos sociales.

No podemos garantizar una protección absoluta, porque ninguna herramienta sustituye la atención personal ni la responsabilidad individual. Lo que sí aporta nuestro sistema es una capa extra de seguridad, permitiendo detectar posibles riesgos y tomar decisiones informadas en el momento. Su objetivo es aumentar la tranquilidad y la confianza de las personas en situaciones donde puedan sentirse vulnerables, no reemplazar la precaución personal.

Las tiras reactivas para bebidas detectan principalmente sustancias utilizadas en la sumisión química, es decir, drogas que pueden añadirse a una bebida sin que la persona lo note. Entre las más habituales se encuentran el GHB o GBL, conocido como “éxtasis líquido”, varias benzodiacepinas (como diazepam, alprazolam o clonazepam), la ketamina y, en algunos casos, ciertos opioides con efecto sedante.

El vaso permite personalización estética (colores, fundas o diseños) y accesorios opcionales, como tapas, luces o correas, ademas de distintos tamaños de vaso, para adaptarlo al estilo de cada usuario y mejorar su funcionalidad.

A jóvenes y adultos que frecuentan entornos de ocio, así como a personas preocupadas por la seguridad en reuniones, festivales o salidas nocturnas. También puede interesar a organizadores de eventos que quieran ofrecer medidas de protección extra.

Promover la prevención, la seguridad y la diversión responsable, ofreciendo una herramienta que permita a las personas disfrutar de su ocio sin miedo a situaciones de riesgo. Es un producto que combina tecnología, conciencia y estilo.