Nuestra historia

Somos Paula, Irene y Lucía, tres estudiantes que compartimos una misma preocupación: la seguridad en los espacios de ocio nocturno. A raíz de una experiencia que vivimos y de la información que descubrimos después, nos dimos cuenta de que la sumisión química era un problema más común de lo que imaginábamos. Ese fue el punto de partida para comenzar a trabajar en una solución que pudiera ayudar a las personas a sentirse más tranquilas cuando salen.

Nuestro equipo está formado por perfiles distintos pero complementarios. Cada una aporta una parte importante: investigación, desarrollo, creatividad y diseño. No venimos de una gran empresa ni de un proyecto industrial, sino de la necesidad de crear algo útil y real. Esa mezcla de motivación personal y trabajo en equipo ha sido clave para dar forma a la idea.

Vasos detectores personalizados para fiesta

La marca ofrece vasos detectores personalizados para fiesta, de plástico duro, resistente y reutilizable, que combinan tecnología e innovación para darte seguridad y estilo en cada sorbo. Gracias a sus tiras y su sistema que detecta cualquier sustancia tóxica en la bebida, te brindan tranquilidad, autonomía y confianza en todo momento.

Su diseño sostenible, con materiales respetuosos con el medio ambiente y un packaging juvenil y colorido, convierte este producto en un accesorio moderno que refleja autoexpresión y conexión social. No es solo un vaso, es una forma de disfrutar con seguridad, modernidad y autenticidad, cuidando de ti y del planeta.

Nuestra propuesta resuelve una necesidad clara: aumentar la seguridad y la tranquilidad en espacios donde las bebidas están expuestas mediante vasos detectores personalizados para fiesta. No es un invento futurista, sino una manera práctica de reforzar la prevención con métodos realistas, testados y comprensibles para cualquier persona.

Nuestra historia comienza una noche cualquiera, con amigas, música y gente alrededor. Una situación inesperada nos hizo abrir los ojos y preguntarnos cómo podríamos evitar que algo así volviera a pasar. Ese momento se convirtió en la chispa que encendió todo lo que vino después: ideas, bocetos, prototipos y muchas horas de trabajo. Porque, al final, los grandes proyectos no siempre nacen en un laboratorio; a veces empiezan con una simple pregunta: “¿Podemos hacer algo para ayudar?”

Si quieres saber más sobre el proyecto, colaborar o ver los avances, puedes visitar nuestra página y contactar con nosotras.

Porque la seguridad también forma parte de la diversión.

Vasos detectores personalizados para fiesta

Este es el Storytelling de Lira